cajera

Clienta de clase alta se burla de cajera y la grita “fracasada”. Entonces su jefe hace algo inesperado!!!

Existen algunos trabajos como cajera, empacadores, entre otros que requieren tener mucha paciencia y tolerancia, pues precisamente consisten en tratar con personas diariamente y sabemos que hay de todo; personas educadas y amables y otras que simplemente deben ser tratadas con pincitas. Lo peor es tener que aguantar las groserías con tal de cuidar el trabajo y quienes más padecen esta situación son aquellos que brindan servicio a los clientes, a diario tienen el reto de tolerar a distintas clases de personas prepotentes y arrogantes..

Y entre todo surge una gran impotencia de no poder defenderse y el lema de todo negocio siempre termina siendo: ¨el cliente siempre tiene la razón¨, entonces ¿qué caso tendría expreasar alguna inconformidad? Y sin importar cuan grandes pueden ser algunos desaires e insultos, al empleado no le queda más remedio que tragarse el orgullo, coraje, y callar..

Por fortuna, algunos líderes de negocios no están de acuerdo con muchas de las injusticias y suelen sacar la uñas por su personal, este es el caso de un jefe de un gran corazón y con una calidad humana impresionante…

Hace un tiempo, una universitaria trabajaba de cajera en las tardes en una tienda de electrodomésticos para obtener un dinero extra y así poder pagar sus estudios. Además el trabajo la hacía distraerse y pasaba tardes muy agradables al lado de sus compañeros de turno..

Sin embargo, había días super difíciles en que todo se complicaba, el semestre se ponía pesado y cuando estaba por terminar, llegaba vísperas de navidad y las familias enloquecían comprando y comprando…

Era tanto el trabajo que en esas fechas se necesitaba a todo el personal, incluso el jefe siempre solía apoyarnos…

En una ocasión, una mujer muy hermosa y fina, que a simple vista se podía ver que era de clase alta, llegó de una forma despreciativa a pedir que se le escanearan varios cupones, la fila era bastante larga y eran muchos pero aun así la cajera le mostró una sonrisa y de forma amable le preguntó si había conseguido todo lo que buscaba, a lo que ella la ignoró y prefirió poner más atención a su teléfono. Su pequeña hija estaba a su lado callada…

La cajera se apresuró a escanear los cupones y cobrar los artículos de la señora, sin embargo, uno de los cupones le fue rechazado, hace más de un año que se había vencido. Amablemente la cajera informó a la mujer lo que ocurría y que su compra no podía realizarse por ello, la mujer indignada y con toda la prepotencia del mundo expreso que todos los cupones debían ser aceptados sin ninguna distinción. La cajera le explicó el motivo pues dicho cupón no correspondía con los artículos que ella quería llevarse y muy irritada la mujer exigió casi a gritos hablar con el gerente del lugar, exponiendo que no tenía tiempo para que una ¨inepta, Fracasada¨.. que no la sabía atender…

Entonces la cajera hizo una señal a su jefe que se encontraba cerca de ella, en eso la mujer elegante se agachó y le dijo a su pequeña hija en una actitud muy distinta a la que había tenido con la cajera: ¨¡Ves mi vida, por eso mami insiste tanto en que estudies para que no termines como una vil cajera!¨…

Con una gran indignación, la cajera pidió a la mujer que repitiera lo que acababa de decir y con una sonrisa irónica lo dijo sin pena alguna, la cajera llena de impotencia respondió sin exaltarse que sólo era un trabajo de medio turno pero que ella iba a la universidad. El jefe quien estaba a espaldas a la cajera, logró escucharlas y entonces preguntó si sucedía algo. La mujer exigió que se respetara su cupón, que el cliente siempre tiene la razón. El jefe sin pensarlo dos veces comenzó a desempacar cada artículo que la cajera ya había cobrado y la mujer exaltada comenzó a gritarle que carajos estaba haciendo, a lo que muy amablemente el jefe le respondió:..

-¨En mi negocio no permito que se humille o ridiculice a mi personal y le pediré por favor que se retire de mi negocio y no vuelva por acá al menos de que haya cambiado su actitud¨…

Todos los clientes y empleados la fulminaron con una mirada y con el rostro desencajado por el gran coraje tomó a su hija de la mano bruscamente y se fue a la puerta, ¡pobre pequeña! Y antes de poner un pie fuera les hizo ver que se arrepentirían, que no sabían con quien se habían metido y que haría que el negocio se viniera abajo o que fueran despedidos. Ante esto todos los presentes no lograron callar las carcajadas y el jefe le pidió a su empleada que saliera a tomar un poco de aire para que la sonrisa regresara a su rostro pues sólo era un mal momento y no un mal día…

Sin importar el cargo que tengan debemos tratar a todos con respeto. Con esto se ha demostrado que el cliente no siempre tiene la razón. La actuación del jefe es de aplaudirse y tomar de ejemplo ¿no crees?
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Esta mujer vende rosas en el metro. Lo que este desconocido hace es increible!!! WOO..

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